OAXACA, a 7 de septiembre de 2015.
Las lombrices rojas, se utilizan en la descomposición de la materia orgánica, que son los desechos de la cocina, que van desde la cáscara de diferentes frutas hasta los cascarones de huevos. Son insectos que no crecen más de veinte centímetros, y muy diferentes a las de tierra, pues alcanzan sólo 10 milímetros de grosor.
Para lograr el abono de lombriz, el cajón debe estar protegido de la lluvia y del sol, porque las lombrices no trabajan si se encuentra muy mojado, debe ser húmedo, ya que puede haber riesgo de moscas que pongan huevecillos, se reproduzcan y aprovechen la comida. Debe mantenerse en un lugar a temperatura ambiente.
Los desechos de cocina servirán para alimentar a las lombrices, se aplicaran por capas, la primera capa de estiércol de 20 centímetros, posteriormente capas de comida, desechos. Conforme las lombrices vayan comiendo, van a ir subiendo en busca de alimento, dejando el abono.
Con un buen manejo de las capas de desechos, aproximadamente en tres meses cien gramos de lombrices, pueden duplicarse. Es importante protegerlo correctamente para evitar la invasión de hormigas, que son las que pueden causarles daño.
Su puede aprovechar el jugo de las lombrices rojas como fertilizante natural, y pueden cosecharse en cualquier época del año. La lombricomposta necesita ventilación, es decir, continuamente requiere de movimiento para tomar oxígeno y para que no se compacten las capas que se aplican.
7:49 a.m.
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